El secretario interino de Seguridad Nacional de Estados Unidos, Kevin McAleenan, dijo esta semana que si se cambiaran las leyes para permitir detener a menores migrantes por 100 días o se prohibiera pedir asilo en la frontera sur, la llegada de migrantes descendería radicalmente.

“Esto no parará hasta que cambiemos nuestras normas”, aseguró McAleenan ante el Comité Judicial del Senado, que examinó un proyecto de ley introducido por el senador republicano Lindsey Graham.

La propuesta legislativa de Graham incluye, además de extender más allá de 20 días el tiempo que los menores pueden pasar en centros de detención, obligar a los migrantes a pedir asilo en México o Centroamérica en vez de EE.UU. y permitir que los menores no acompañados sean deportados dos días después de estar en custodia de agentes migratorios.

La llegada de personas a la frontera con México ha alcanzado su punto más alto en ocho meses en mayo: más de 130 mil personas fueron detenidas por la patrulla fronteriza, de las cuales el 64% eran unidades familiares, de acuerdo con datos de la agencia de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP por sus siglas en inglés).

“Hemos llegado a un punto de inflexión en la frontera”, aseguró el senador Graham, quien también criticó la construcción de un muro, medida promovida por el presidente Donald Trump desde su época de campaña, diciendo que “un muro no solucionará el problema (…) una vez [un migrante] toca suelo estadounidense [se encuentra con] un sistema [migratorio] tremendamente disfuncional”.

La propuesta de Graham, de permitir que se pueda detener a los menores de edad por más tiempo fue criticada por la senadora Dianne Feinstein, quien subrayó las múltiples denuncias de hacinamiento e insalubridad dentro de los centros de detención para migrantes.

Para evitar separar las familias, los menores y sus parientes son liberados en un plazo máximo de 20 días, explicó McAleenan, quien aseguró que esto permite que los migrantes se queden en Estados Unidos y vuelvan para dar seguimiento a su caso de asilo.

En una columna de opinión del portal de noticias The Hill, el director de la ONG Save The Children escribió que la propuesta de Graham tendría un “severo impacto negativo en el bienestar de los niños” incluyendo “daños a largo plazo en su desarrollo social y emocional”.

Pedir asilo en los países de origen

McAlleen, quien tomó el cargo de secretario interino después de la salida de Kirstjen Nielsen en abril de este año, dijo durante la audiencia que la política de cero tolerancia implementada por el gobierno de Trump en 2018 “no fue efectiva porque perdimos la confianza” de los ciudadanos.

“Una mejor medida sería permitirles [a los migrantes] pedir asilo de manera segura en sus países”, dijo el funcionario.

Bajo la actual legislación, los solicitantes de asilo deben estar “físicamente presentes” en territorio estadounidense para poder iniciar el proceso. Sin embargo, uno de los puntos que se han estado discutiendo respecto al acuerdo entre México y Estados Unidos para evitar la amenaza del presidente Donald Trump de una subida en los aranceles es precisamente designar a México como el primer país de asilo para los migrantes.

Sin embargo, el canciller mexicano, Marcelo Erbrad, dijo en una rueda de prensa el lunes, que a su país “no le gustaría hacer ese acuerdo” y que una redistribución de responsabilidad sobre asilo de ese tipo “tendría que ser regional” y tendría que estar involucrado el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR).

Con información de La Voz de América

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