Las autoridades francesas detuvieron a cinco personas el miércoles y continúan en la búsqueda del presunto extremista que disparó contra uno de los mercados navideños más famosos de Europa, en la ciudad oriental de Estrasburgo, matando a tres personas y dejando al menos a 13 heridos.

El gobierno elevó la alerta de seguridad y envió refuerzos policiales a Estrasburgo, donde unos 350 efectivos de las fuerzas de seguridad buscaban al agresor.

La policía dijo que el sospechoso resultó herido en una balacera con soldados tras el ataque del martes en la noche pero huyó, y un alto funcionario dijo que podría haber escapado a la vecina Alemania.

Las autoridades identificaron al sospechoso como Cherif Chekatt, de 29 años y nacido en Estrasburgo, y conocido por los servicios de inteligencia como un posible riesgo para la seguridad del país.

También fueron detenidas cinco personas en registros nocturnos en la ciudad, dijo Laurent Núñez, secretario de Estado ante el ministro del Interior, a la radio France-Inter.

Una investigación sobre terrorismo está en curso, pero el motivo del ataque no ha sido todavía esclarecido.

Nadie se atribuyó de inmediato la autoría, pero el grupo con sede en Estados Unidos Site, que supervisa los sitios web yihadistas, dijo que los seguidores de Estado Islámico estaban celebrando.

Núñez dijo que ocho de los heridos tenían un pronóstico grave. El alcalde de la ciudad explicó que algunos de ellos tenían heridas en la cabeza.

Gritos y disparos en la capital de la Navidad
Testigos describieron disparos y gritos luego de que el pistolero abrió fuego contra el mercado el martes en la noche, en una ciudad que alberga el Parlamento Europeo y que se autoproclama la capital de Europa y se promociona com la «capital de la Navidad».

Partes de la ciudad fueron blindadas durante horas tras el incidente.

El ataque es un nuevo revés para Francia tras una oleada de atentados extremistas islámicos en 2015 y 2016, y se produce en medio de un mes de protestas contra el presidente Emmanuel Macron que bloquearon carreteras en todo el país, derivaron en disturbios en París y aumentaron la presión sobre la policía.

Aunque las autoridades pidieron a la gente que no saliese de casa tras el asalto, el alcalde de Estrasburgo, Roland Ries, dijo a la televisora BFM el miércoles que la «vida debe continuar» y que la ciudad no debe ceder ante un «terrorista que está intentando alterar nuestro estilo de vida».

El agresor entró en una zona de seguridad cerca del recinto del Mercado y abrió fuego desde allí, agregó Ries.

Agentes de la policía custodiaban las calles de Estrasburgo, a unos 500 kilómetros (310 millas) al este de París y en la frontera entre Francia y Alemania, el miércoles y el mercado navideño estaba cerrado.

Con información de La Voz de América

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