El líder de las hasta ahora desmovilizadas Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), Iván Márquez, dijo vestido de verde oliva en un video divulgado en Internet que retomará las armas y anunció el inicio de una nueva etapa de lucha armada.

Márquez, que está en paradero desconocido desde hace un año, aparece en el video junto a otros rebeldes, entre ellos Jesús Santrich, investigado por presuntos delitos de narcotráfico en la Corte Suprema de Justicia y con circular roja de Interpol.

Márquez incluso aseguró que buscará alianzas con la guerrilla del ELN.

«Una nueva modalidad operativa conocerá el Estado. Sólo responderemos a la ofensiva. No vamos a seguir matándonos entre hermanos de clase para que una oligarquía descarada continúe manipulando nuestro destino», dice Márquez durante el video que dura poco más de media hora.

Es el tiro de gracia al acuerdo de paz de La Habana, que llegó a feliz término después de más de tres años de negociaciones con el expresidente colombiano, Juan Manuel Santos.

En virtud del acuerdo de La Habana, las FARC se convertirían en un partido político y tenían derecho a asumir puestos en el parlamento.

Pero el acuerdo no tuvo la aprobación de la entonces oposición de Colombia. El actual presidente, Iván Duque, ha sido crítico con el acuerdo heredado y dijo desde que tomó el poder que negociaría nuevas pautas para la paz duradera.

La guerrila de las FARC surgió en la década de 1960 inspirada en la revolución cubana que llevó al poder al fallecido exmandatario Fidel Castro, en 1959. Medio siglo de conflicto en Colombia ha dejado más de 260.000 muertos y millones de desplazados.

Los que se opusieron al acuerdo, alegaron que no podía haber paz «con impunidad» y criticaban las pautas firmadas por no condenar y poner tras las rejas a los rebeldes que cometieron crímenes y otros delitos en medio siglo del conflicto armado que enlutó a la nación.

«¿Quiénes son Duque y el Centro Democrático para desconocer una obligación de Estado elevada a norma constitucional y que hoy es documento oficial del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas y acuerdo especial del artículo tercero de los Convenios de Ginebra?, interrogó Márquez.

«El Estado que no respeta sus compromisos no merece el respeto de la comunidad internacional, ni de su propio pueblo», señaló.

Márquez promete «el diálogo con empresarios, ganaderos, comerciantes y la gente pudiente del país, para buscar por esa vía su contribución al progreso de las comunidades rurales y urbanas».

Líder Timochenko se desmarca de Santos

El exlíder de las FARC, Rodrigo Londoño (alias Timochenko) al parecer tomó distancia de la declaración de Márquez, indicando que el 90 por cientos de los exguerrilleros siguen comprometidos con la paz.

«La guerra no merece darle eco, somos muchos más los que seguiremos trabajando por la paz», escribió Londoño en su cuenta de Twitter. «Ni un paso atrás por la paz», apuntó.

El expresidente Santos también reaccionó al anuncio: «El 90% de las FARC sigue en el proceso de paz. Hay que seguirles cumpliendo. A los desertores hay que reprimirlos con toda contundencia. La batalla por la paz no se detiene!».

Con información de La Voz de América