Este viernes, el ex futbolista Emerson Jorge Marroquín Alfonso, rinde su primera declaración en el Juzgado de Femicidio de Quetzaltenango.

Marroquín es el principal sospechoso de haber asesinado a la poetisa y universitaria, Vilma Gabriela Barrios López, de 26 años, y de herir a la madre de la joven, Lili López. Enfrenta a la justicia por femicidio, femicidio en grado de tentativa y robo agravado.

Hoy, la Fundación Sobrevivientes pidió al Juzgado que Erick Lancerio, novio de la víctima, se una al proceso como querellante adhesivo, situación que aceptaron los jueces.

El 14 de este mes, luego de esperar a fiscales del Ministerio Público (MP), quienes venían de la capital, el juez suspendió la audiencia y la programó para este viernes. Ese día, el fiscal a cargo del proceso pidió la reanudación, pero el juzgado continuó con su decisión.

El caso
El hecho fue cometido el 4 de febrero de este año, cuando las víctimas llegaron a la vivienda del ex futbolista, en Cantel, Quetzaltenango, pues pretendían alquilar el inmueble.

De acuerdo a las investigaciones, ese día Marroquín atacó con arma blanca a Barrios y López. La joven murió y fue localizada al día siguiente en el río Samalá, mientras López fue hallada herida a la orilla de la carretera y fue trasladada al Hospital Regional de Occidente (HRO).

Luego del hecho, Marroquín estuvo prófugo, hasta que fue capturado el 7 de noviembre reciente en Texas, Estados Unidos. Aprovechó que no tenía documentación para decir que era mexicano; sin embargo, la Interpol en conjunto con la Policía Nacional Civil (PNC), mediante prueba de huellas dactilares, confirmaron que era Marroquín.

El 1 de diciembre fue repatriado a Guatemala y fue enviado a la Torre de Tribunales de Guatemala, donde conoció el motivo de su detención. Fue trasladado a Pavoncito, donde estaba recluido hasta este jueves que fue trasladado a Quetzaltenango.

Durante las pocas ocasiones que ha hablado con los medios de comunicación, Marroquín aseguró que no sabía que estaba prófugo y que le daba tristeza lo que se decía de él, además que se entregó a la Interpol, porque “es otro nivel”.

Con información de Shirlie Rodríguez