Expertos de aviación de Estados Unidos se incorporaron el martes a la investigación del accidente del avión de Ethiopian Airlines en el que murieron 157 personas.

La pesquisa se produce en medio de un incremento de las dudas sobre el nuevo modelo de Boeing implicado en el siniestro. Varias aerolíneas del mundo anunciaron el retiro de estos aviones tras el siniestro.

Funcionarios de la Administración Federal de Aviación (FAA, por sus siglas en inglés) ya están en el lugar donde se produjo el accidente, en las afueras de la capital de Etiopía, Adís Abeba. También se incorporan a la investigación representantes de la Junta Nacional de Seguridad en el Transporte.

La FAA dijo que espera que Boeing finalice pronto las mejoras en un sistema antibloqueo automatizado que se sospecha que contribuyó a otro letal accidente de un 737 Max 8 en octubre, y actualice los requerimientos de formación y los manuales de tripulación de vuelo relacionados.

Boeing señaló que no hay motivos para cancelar los vuelos de su popular avión.

El avión de Ethiopian Airlines, que se dirigía a Nairobi, se estrelló apenas seis minutos después de despegar el domingo, cuando no se reportaron malas condiciones climáticas.

Las «cajas negras» del avión fueron encontradas el lunes. Uno de los dispositivos estaba parcialmente dañado, según los primeros informes divulgados por la aerolínea.

Ethiopian Airlines decidió suspender la actividad de sus otros cuatro 737 Max 8 hasta nuevo aviso, explicó su vocero, Asrat Begashaw, el lunes. La aerolínea tenía cinco aviones de este modelo nuevos en uso y estaba a la espera de recibir 25 más.

Boeing declaró que está «profundamente apenado por la muerte del pasaje y la tripulación».

Con información de La Voz de América