Autoridades estadounidenses se oponen a conceder recientes demandas realizadas por el equipo de la defensa del narcotraficante mexicano preso y a la espera de sentencia en Estados Unidos, Joaquín «El Chapo» Guzmán, alegando que podría estar buscando el modo de escapar nuevamente.

«El Chapo» fue condenado por 10 delitos de narcotráfico en febrero y recibirá la condena el próximo 25 de junio. Se ha declarado inocente, pero el fiscal del caso señala que, según los delitos, es obligatoria la cadena perpetua.

Su defensa pidió a principios de mayo tapones para dormir, seis botellas de agua a la semana y pasar al menos dos horas al aire libre para hacer ejercicios. La petición había sido cursada en una corte federal de Nueva York.

Pero en una carta dirigida recientemente al juez Brian Cogan, el fiscal federal para el distrito de Nueva York, Richard Donoghue, y el jefe de la división de Narcóticos del Departamento de Justicia, Arthur Wyatt, mostraron su «oposición» a algunas de las solicitudes de «El Chapo».

«En este caso, cualquier tiempo de ejercicio al aire libre sería particularmente problemático para este acusado. El acusado ha planeado y ejecutado con éxito escapes complejos de dos instituciones penales de alta seguridad», indica la carta.

El texto recuerda que el conocido narcotraficante planeó y ejecutó con éxito elaboradas fugas en penales de alta seguridad en México. En una de ellas hizo construir un túnel de más de una milla por donde escapó.

Explica además que una de las razones por las que se encuentra bajo el régimen para presos de alto riesgo en el Metropolitan Correctional Center (MCC) es «para evitar su comunicación con otros miembros del Cartel de Sinaloa u otros asociados criminales que podrían cumplir órdenes en su nombre».

También denegaron la petición de tapones para los oídos para poder dormir, -como ha pedido-, indicando que en caso de emergencia no podría escuchar a los guardias o incluso ignorarlos deliberadamente.

Igualmente, le fue denegada la petición de acceder a un sitio donde los presos suelen comprar objetos comunes debido a que no está concebido para presos con medidas especiales como es su caso.

«Por las razones que anteceden, el gobierno sostiene respetuosamente que el Tribunal debe considerar la solicitud del acusado de seis botellas de agua por semana, y rechazar las solicitudes del acusado de acceder a tapones para los oídos, acceso al economato (sitio donde se venden productos a reos en prisión) y a al menos dos horas de recreación al aire libre a la semana», indica el texto.

Con información de La Voz de América