Por Shirlie Rodríguez |

Este año, por medio de las redes sociales, se conoció el asesinato de la joven migrante, Claudia Patricia Gómez González, el cual fue cometido por un agente de la Patrulla Fronteriza en Laredo, Texas.

La joven era originaria de San Juan Ostuncalco, Quetzaltenango, y murió al recibir varios impactos de arma de fuego. El hecho fue en mayo y hasta el momento la familia sigue esperando justicia y arrestar al culpable.

La Defensoría de la Mujer Indígena (DEMI) en Quetzaltenango brinda acompañamiento a la familia de la joven, principalmente, en atención psicológica.

Miriam Ixtabalán, delegada de la DEMI en Quetzaltenango, explica que desde el inicio la familia sufrió un trauma el perder a Claudia y tuvieron que tratar el tema emocional.

Según las profesionales que trabajaron con la familia, durante el proceso de duelo, las hermanas menores de Claudia Patricia bajaron en sus notas, pero ahora han mejorado su desarrollo educativo.

De acuerdo a la delegada, han brindado una terapia psicológica y también apoyo a las hermanas de Claudia, las cuales pueden durar al menos ocho meses.

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