La comisión que redacta un proyecto de reforma de la Constitución de Cuba propuso eliminar el lenguaje, que según los activistas por los derechos gay, promovería el matrimonio igualitario, una medida que buscaría atender las opiniones negativas surgidas en debates populares sobre el tema.

Los diputados de la unicameral Asamblea Nacional del Poder Popular, conocieron el martes algunas de las modificaciones que la iniciativa tuvo tras pasar por miles de debates en centros de trabajo y vecinales sobre la Carta Magna en todo el país.

El organismo, que se reúne a puerta cerrada, usó su cuenta en Twitter para informar partes de las reuniones previas a la plenaria prevista para el próximo viernes. El tema de dar luz verde al matrimonio gay es uno de los más candentes en la isla.

El tema es muy sensible en la Cuba debido a que en un lapso de tiempo entre la década de 1960 y 1970 los homosexuales fueron seriamente reprimidos y hasta enviados a campos de trabajo para ser reformados. El período se conoció como Quinquenio Gris. Muchos tuvieron que abandonar el país huyendo de la discriminación, entre ellos intelectuales y artistas que vieron sus obras postergadas por la censura.

El activista cubano residente en Holanda, Víctor M. Dueñas, dijo a la Voz de América que el retroceso no le toma de sorpresa.

«Yo tenía la sensación desgraciadamente de que el matrimonio igualitario no se iba a aprobar y que iba a ser una cortina de humo como sucedió. Es una clara señal que pretenden enviar las autoridades cubanas al mundo de que se trata de una Constitución democrática y que hubo una participación democrática y que el pueblo ha hablado», dijo aludiendo a que el argumento usado refiere la negativa de la población al tema.

Un Código de Familia de la década de 1970 y también por reformarse, será quien estipule «quiénes» podrían casarse, según otro tuit del Parlamento cubano.

La comisión que trabaja la reforma constitucional había presentado en julio el primer borrador de la nueva Constitución, para actualizar el Código de Familia. La propuesta incluía el Artículo 68 para redefinir el concepto de matrimonio como una «unión entre dos personas» desde la «unión voluntaria entre un hombre y una mujer».

El proyecto constitucional pasará ahora a los diputados para su aprobación. La nueva norma se votará en febrero próximo.

La renovación de la carta magna en cuanto al tema de los derechos de los homosexuales al matrimonio fue impulsada por la diputada y sexóloga Mariela Castro, hija del expresidente Raúl Castro, quien difiende un cambio en la redacción para hacer justicia a la comunidad LGTBI en la isla.

Castro había propuesto que quedara plasmado que el matrimonio es una unión voluntaria entre dos personas.

Si bien muchos jóvenes de zonas urbanas y activistas a favor de los derechos de lesbianas, gays, bisexuales y transgéneros aplaudieron la enmienda, la mayoría de los cubanos pareció rechazarla, informó Reuters.

La agencia The Associated Press citó a Hilario Brache, un septuagenario que se define como un “verdadero”, quien dijo que “la naturaleza” impone que el matrimonio sea “entre un hombre y una mujer”.

Las iglesias evangélicas expresaron su descontento en una fuerte campaña política no gubernamental -algo inusual en Cuba-, con una recolección de firmas y realizando servicios religiosos en protesta.

El bloguero, periodista y activista LGTBI, Francisco Rodríguez, reaccionó en las redes sociales sobre el asunto.

“Ahora es cuando esto empieza”, señaló Rodríguez en otro mensaje en Facebook.

El sitio estatal Cubadebate informó que se realizaron 133.000 reuniones en las cuales hubo 783.000 participaciones de personas que propusieron modificaciones, adiciones o plantearon dudas al texto previo analizado.

Con información de La Voz de América