El Comité Judicial de la Cámara de Representantes de Estados Unidos, controlado por los demócratas, realiza el lunes una audiencia sobre las «lecciones» del informe del fiscal especial Robert Mueller acerca de la interferencia de Rusia en las elecciones presidenciales de 2016 y sus conexiones con la campaña presidencial de Donald Trump.

Republicanos y demócratas continúan discrepando sobre el significado del reporte de Mueller. La Casa Blanca y el propio Trump insisten en que Mueller no encontró «colusión ni conspiración», y que el presidente fue exonerado.

Los demócratas se mantienen firmes en que harán que Trump «rinda cuentas» sobre su supuesto abuso del poder.

La audiencia está prevista para las 2:00 pm. Se titula «Lecciones del Informe Mueller: Obstrucción presidencial y otros delitos».

El pasado lunes, el número dos de la Cámara de Representantes, Steny Hoyer, indicó que se votaría esta semana si son declarados en desacato al Congreso el fiscal general William Barr y el exconsejero de la Casa Blanca Don McGahn, por no cumplir con las citaciones relacionadas a la investigación sobre la intromisión rusa en las elecciones de 2016.

La audiencia del lunes parece intensificar la pelea entre la Casa Blanca republicana y los demócratas que controlan la Cámara de Representantes, previo a las elecciones presidenciales de 2020 en la que el presidente Donald Trump busca un segundo periodo presidencial.

Desde mayo, la Comisión Judicial de la Cámara votó para que la cámara completa cite a Barr, designado de Trump. Los demócratas dicen que Barr reveló muy poca información sobre el caso Mueller.

La líder demócrata, Nancy Pelosi, ha acusado a Barr de no decirle la verdad al Congreso.

El reporte de Mueller

A fines de mayo, Mueller explicó que bajo las reglas del Departamento de Justicia no era posible, desde su posición, levantar cargos contra el presidente Donald Trump.

«Acusar al presidente por un delito no era (…) una opción que pudiéramos considerar», dijo Mueller. Y agregó: «Como se establece en nuestro informe, después de esa investigación, si tuviéramos confianza en que el presidente claramente no cometió un delito, lo hubiéramos dicho. Sin embargo, no determinamos si el presidente cometió un delito».

Mueller dijo además que dejaba su puesto en el Departamento de Justicia, que volvía a su vida privada y que no tenía previsto hablar más ni de la investigación ni del informe.

«Cerraré reiterando la acusación central de nuestras acusaciones: que hubo múltiples esfuerzos sistemáticos para interferir en nuestra elección. «Esa acusación merece la atención de todos los estadounidenses», concluyó Mueller sobre los dos años de investigación.

Con información de La Voz de América

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