Por Erick Colop |

Los cuerpos de los mexicanos Erick Gil Fernández, de 26 años, y Diego Hernández Reséndiz, 27, aún permanecen en la morgue del Instituto Nacional de Ciencias Forenses (Inacif) de Coatepeque, Quetzaltenango.

Los mexicanos, originarios de Ciudad Hidalgo, Chiapas, murieron el domingo reciente, cuando la avioneta en que iban se desplomó en Génova Costa Cuca, Quetzaltenango. El informe de las autoridades antinarcóticas es que transportaban droga.

El coordinador de la sede del Inacif en Coatepeque, José Luis Ixcot, dijo que no tenía autorización para brindar información sobre la necropsia y se limitó a decir que ya tenían contacto con familiares.

Se desconoce qué provocó el accidente y las autoridades de Aeronáutica Civil (AC) investigan a la aeronave, pues tenía matrícula falsa y el plan de vuelo alterado.